En el que se cuenta la historia de este obispo francés, que, a su paso por Albelda camino de Santiago de Compostela, encargó al abad Dulquito una copia de esta obra. Se le considera el primer peregrino documentado de la historia del camino francés. Está actualmente custodiado en la Biblioteca Nacional de Francia, en París.
Autor: el escriba Gomesano, en el año 950.